Actores y participación ciudadana en el actual escenario sociopolítico

Autor:Luis Alarcón Flores; Irey Gómez Sánchez; Luis Rodríguez Gutiérrez
Cargo:Grupo de Investigaciones e Innovaciones Sociales SOPHIS Consejo de Investigación de la Universidad de Oriente sociology@cantv.net; gomezalar@hotmail.com Departamento de Trabajo Social, Escuela de Ciencias Sociales Universidad de Oriente. Venezuela ireygomez@cantv.net; rodriguezluis@cantv.net
RESUMEN

En el marco de los acontecimientos políticos que se suceden en Venezuela, a partir de la llegada al poder de Hugo Chávez, nos proponemos como objetivo de este ensayo, interpretar la participación ciudadana desde la representación social que construyen los propios sujetos (grupos comunitarios), que nos permita acceder acepción. Teóricamente nos fundamentamos en los aportes de las representaciones sociales, de la construcción social... (ver resumen completo)

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Esta investigación forma parte de un estudio de mayor alcance que dirige el Sociólogo-educador. Luis Alarcón Flores y que se intitula “La construcción social de lo político por los actores de la V República”. Universidad Simón Bolívar, 2002.

1. A modo de introducción

En el presente articulo se exponen los resultados de una investigación que tuvo como objetivo central interpretar la participación ciudadana a partir de la representación social que de ella hacen sus propios actores, específicamente un grupo de discusión constituido en la parroquia Ayacucho, municipio Sucre, estado Sucre, Venezuela. Es importante señalar que los resultados que presentamos en este documento tan solo son el primer avance de una investigación más amplia que actualmente está en ejecución y que lleva por título “Participación ciudadana en el actual escenario sociopolítico venezolano: La visión de los actores que la construyen” (Universidad de Oriente), la cual se estructura de manera empírica a partir de los aportes y experiencias de los diversos grupos de discusión conformados para ello. Teóricamente la investigación se sustenta en la teoría de las representaciones sociales (Moscovici), construcción social de la realidad (Berger y Luckmann), interaccionismo simbólico (Blumer) y en la sociología de la alteridad (Alarcón). Metodológicamente la investigación fue de tipo cualitativa, usándose técnicas tales como: grupos de discusión, entrevistas abiertas, observación participante, además de la revisión documental-hemerográfica que da cuenta de la temática en estudio.

Acerca de la participación ciudadana se ha escrito ampliamente. Eso no se puede negar. Tanto académicos como representantes de los distintos factores que hacen vida en la escena pública se han dedicado a investigar sobre este proceso, a sistematizar experiencias al respecto y a proponer alternativas que permitan fortalecer y/o reconstruir este derecho ciudadano que está íntimamente ligado al desarrollo de la democratización en el mundo.

Este señalamiento tan general da cuenta de la importancia que ha tenido la participación ciudadana en la contemporaneidad y que aún se mantiene a pesar de los obstáculos que ha encontrado en su camino, toda vez que el mundo se encuentra actualmente en un complejo proceso de redefinición de los paradigmas que le dan explicación, en donde la visión que se tiene de la democracia y de la misma participación no escapan de ello, a propósito de la crisis de la representatividad política-partidista y estatal, la ineficiencia e ineficacia del Estado en materia de gestión pública, la agudización de los problemas sociales a los que no pueden dar soluciones efectivas, entre otros aspectos.

Lo cierto es que la ingerencia de los ciudadanos en la gestión de su propio porvenir, de su estado de bienestar social y de su relación con el aparato estatal, conlleva tácitamente procesos de lucha, dificultades, redimensionamiento de paradigmas sociopolíticos, cuestionamientos, subordinación, manipulación, estancamiento, conflicto de intereses, polarización social, riesgos; pero también agrupa interesantes experiencias positivas, suma de voluntades, toma de conciencia, objetivos particulares y colectivos, organización, y abriga las esperanzas por una mejoría en las condiciones de vida existentes en la sociedad.

En este sentido, la mayoría de las naciones del mundo democrático han reconocido la existencia de estos elementos y han buscado la forma como revertir las debilidades y amenazas de este proceso para transformarlas en verdaderas fortalezas y oportunidades que garanticen el cumplimiento del ideario participativo. En un ámbito más regional, América Latina ha hecho intentos importantes por no cerrarse a los cambios promovidos. Al respecto, los principales logros que se han obtenido se circunscriben mayoritariamente en el plano normativo, porque en la práctica el proceso ha sido lento y dificultoso. Por su parte, Venezuela se ha inscrito en esta línea de reformas, aunque actualmente vive un complejo momento histórico que replantea un nuevo escenario en materia de participación ciudadana y de democratización que vale la pena estudiar con mayor detalle.

Acerca de la participación ciudadana se ha escrito ampliamente. Eso no se puede negar. Tanto académicos como representantes de los distintos factores que hacen vida en la escena pública se han dedicado a investigar sobre este proceso, a sistematizar experiencias al respecto y a proponer alternativas que permitan fortalecer y/o reconstruir este derecho ciudadano que está íntimamente ligado al desarrollo de la democratización en el mundo.

Este señalamiento tan general da cuenta de la importancia que ha tenido la participación ciudadana en la contemporaneidad y que aún se mantiene a pesar de los obstáculos que ha encontrado en su camino, toda vez que el mundo se encuentra actualmente en un complejo proceso de redefinición de los paradigmas que le dan explicación, en donde la visión que se tiene de la democracia y de la misma participación no escapan de ello, a propósito de la crisis de la representatividad política-partidista y estatal, la ineficiencia e ineficacia del Estado en materia de gestión pública, la agudización de los problemas sociales a los que no pueden dar soluciones efectivas, entre otros aspectos.

Lo cierto es que la ingerencia de los ciudadanos en la gestión de su propio porvenir, de su estado de bienestar social y de su relación con el aparato estatal, conlleva tácitamente procesos de lucha, dificultades, redimensionamiento de paradigmas sociopolíticos, cuestionamientos, subordinación, manipulación, estancamiento, conflicto de intereses, polarización social, riesgos; pero también agrupa interesantes experiencias positivas, suma de voluntades, toma de conciencia, objetivos particulares y colectivos, organización, y abriga las esperanzas por una mejoría en las condiciones de vida existentes en la sociedad.

En este sentido, la mayoría de las naciones del mundo democrático han reconocido la existencia de estos elementos y han buscado la forma como revertir las debilidades y amenazas de este proceso para transformarlas en verdaderas fortalezas y oportunidades que garanticen el cumplimiento del ideario participativo. En un ámbito más regional, América Latina ha hecho intentos importantes por no cerrarse a los cambios promovidos. Al respecto, los principales logros que se han obtenido se circunscriben mayoritariamente en el plano normativo, porque en la práctica el proceso ha sido lento y dificultoso. Por su parte, Venezuela se ha inscrito en esta línea de reformas, aunque actualmente vive un complejo momento histórico que replantea un nuevo orden en materia de participación ciudadana y de democratización que vale la pena estudiar con mayor detalle.

2. Aspectos teóricos de la participación ciudadana

Antes de ahondar en el significado de la participación ciudadana, resulta conveniente tomar en cuenta un par de categorías que permitirán comprender y, quizás, construir un concepto más consustanciado con el caso venezolano, tema central en este ensayo. Estas nociones principales son la de participación y ciudadanía.

Inicialmente, es pertinente señalar que la participación se asume como un complejo proceso social mediante el cual las personas se involucran en aspectos de la vida misma que son de su interés particular. Al respecto, Montero (1996: 8) considera que la participación “es una relación de mutua transformación: el participante construye y modifica al objeto o hecho en el cual participa, y por el hecho de hacerlo, es también transformado”. Esta relación va mucho más allá del acto de “estar en algo”; contempla aspectos que definen a los actores participantes como sujetos que “son parte de algo” y que incluye la generación de cambios sociales ante situaciones desiguales que se asumen como normales. En este sentido, esta misma autora considera que la participación constituye una forma de acción humana en la que los ciudadanos ejercen sus derechos y deberes sociales, políticos, económicos, territoriales, entre otros, en un espacio público que hacen y rehacen con su intervención.

Desde este punto de vista, el proceso de participación popular, civil, político, ciudadano, o como se le quiera denominar, toma variadas connotaciones definitorias, ajustadas al marco geoespacial, histórico, sociopolítico y cultural en el que se inscribe su manifestación. En este orden de ideas, el proceso incluye una serie de elementos que son comunes y que son la viva esencia de su caracterización más global. En palabras de Koeneke (2000), esta participación está asociada a un conjunto de factores de tipo actitudinal, motivacional, social e institucional que pueden variar de acuerdo con la particularidad de cada contexto. Algunos de ellos están ajustados a la necesidad de los actores a “ser parte de algo” (motivación para participar), los recursos con los que se cuentan para ello (principalmente los referidos a organización, formación y contacto institucional), el compromiso de ser los protagonistas asertivos de las transformaciones que sobre el orden “normal” ocurren en la sociedad (que incluye aspectos como cooperación, responsabilidad, solidaridad, comunicación y autonomía), entre otros. En este sentido, el Foro Permanente de ONG’s (1998: 1) contempla estas ideas considerando que un proceso tan amplio y diverso como la participación se circunscribe a:

…una acción donde los sujetos se reconocen como actores y autores, asumiendo su responsabilidad y descubriendo sus propias necesidades, dando como resultado un capital social… [que] se acompaña de organización, es intrínseca a la gestión democrática, requiere actores diversos que compartan un espacio físico común, genera poder, dinamiza la descentralización, requiere el respeto a...

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