Análisis demográfico del registro electoral elecciones presidenciales 2012.

Autor:Gabriela Ponce, Maria
Cargo:Ensayo
 
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Demographic analysis of the 2012 presidential Election Electoral Register

Analyse Démographique de linscription des electeurs pour lelection presidentialle 2012

INTRODUCCIÓN

En cualquier país la posibilidad de contar con un registro electoral confiable es uno de los pilares fundamentales sobre los que descansa la transparencia de los procesos electorales. En este sentido, el ente rector de la materia es el responsable de mantener el padrón electoral debidamente depurado (4) a la fecha de cada evento eleccionario. En Venezuela, el Registro Electoral (RE) es definido en la Ley Orgánica de Procesos Electorales de 2009 como la base de datos que contiene la inscripción de todos los ciudadanos que conforme a la Constitución y a las leyes pueden ejercer el derecho al sufragio (art.27) y la facultad para administrarlo se le atribuye al Consejo Nacional Electoral (CNE), ente al cual se le han atribuido además competencias en materia de registro civil. Como bien señala Murillo "Existe una relación natural entre registro civil y el registro electoral, en razón de que los derechos políticos dependen generalmente de requisitos relacionados con la edad, la calidad de ciudadano y la nacionalidad. De esta manera, un registro electoral consistente se nutre de un registro del estado civil íntegro, confiable, seguro y accesible; adicionalmente, se apoya en un sistema de identificación ciudadana ágil y fiable" (Murillo, 2009: 3). Hay países como Colombia, Costa Rica y Panamá, donde el ente rector en materia electoral está a cargo del registro civil, de la identificación ciudadana y del registro electoral, mientras que en otros como Paraguay, Chile y Ecuador el registro civil y la identificación son competencias del Poder Ejecutivo y la responsabilidad del registro electoral corresponde al Poder Electoral (González, 2012:144-145). Esa era también la situación de Venezuela hasta que la Constitución de 1999 le atribuyó al CNE las competencias de registro civil y de registro electoral.

En este orden, la conformación del RE depende del acto voluntario de inscripción del ciudadano y de los datos archivados por el organismo con competencia en materia de identificación, que actualmente es el Servicio Administrativo de Identificación y Extranjería (SAIME). En la medida que, como bien precisa E. González, no hay una correspondencia veraz y exacta entre la información del RE y la que proviene de las instituciones que sirven de fuente, se generan inconsistencias que, dependiendo de su sensibilidad, pueden afectar el ejercicio del derecho al sufragio (González, 2012:72).

El comportamiento del registro electoral está directamente relacionado con las características y el cambio que en términos demográficos experimenta la población aunque también responde a variaciones propias ligadas a la dinámica sociopolítica y electoral de un país. En ese sentido, Welti señala que las características del registro electoral están determinadas por factores que tienen que ver con las actitudes y prácticas individuales, con la dinámica demográfica y con los mecanismos de administración del propio padrón que permiten mantenerlo actualizado (Welti, s/f: 7). Analizando el caso de México, pero válido en forma general, Welti considera concretamente que sobre la cobertura, estructura y actualización del registro electoral inciden: i) los procesos demográficos (como la mortalidad o la migración); ii) las prácticas individuales relacionadas con hechos como la inscripción de los ciudadanos en el registro y la notificación de su cambio de residencia; iii) las prácticas de las organizaciones políticas que pueden incentivar la participación de los ciudadanos respecto a su registro como electores y la actualización de sus condiciones de residencia; iv) las acciones de las organizaciones encargadas de documentar la exclusión definitiva o temporal de un ciudadano de la vida civil, ya sea por defunción (Registro Civil), o por la pérdida de sus derechos políticos (Poder Judicial); y, v) la actuación de la organización directamente responsable de la administración del padrón (Welti, s/f:7-8).

Así, de los diferentes aspectos que se abordan al analizar la calidad de la información del registro electoral hay uno en particular sobre el cual se centra nuestra atención en este trabajo, se trata de la consistencia demográfica. En Venezuela se han desarrollado importantes transformaciones en los componentes de la dinámica poblacional en el largo plazo que necesariamente han tenido repercusiones en nuestro Registro Electoral, una de las más importantes es el mayor peso de la población de 18 años y más en el total de la población, como consecuencia de la remodelación etaria que se ha producido en el país debido a un descenso de la fecundidad y de la mortalidad por décadas. A la hora de hacer una evaluación de la consistencia demográfica de dicho registro cabe hacer preguntas como: ¿Cuál es el nivel de cobertura del registro y cómo éste ha evolucionado en el tiempo? ¿Cómo se comporta esa cobertura para las entidades federales y a nivel de los municipios? ¿Cómo se distribuye la población de 18 años y más y la población inscrita en el registro a nivel de las regiones? ¿Cuál ha sido el proceso de depuración del RE en cuanto a los retiros con relación a las defunciones registradas en el país? ¿Cómo es la composición del RE por grupos de edad y de la población de 18 años y más potencialmente electoral en el ámbito nacional y en las entidades federales?

Para responder estas preguntas, nos hemos planteado un estudio que tiene como objetivo general el examen de la tendencia del crecimiento de la población inscrita en el RE para la elección presidencial del año 2012, confrontándola con el crecimiento demográfico de los potenciales electores (población de 18 años y más) y los cambios en la estructura por edad que vienen aparejados a consecuencia de los avances en la transición demográfica que experimenta el país.

El trabajo se inicia con un análisis de la cobertura del Registro Electoral a nivel nacional, los movimientos entre los cortes seleccionados y su evolución histórica, posteriormente se explora esta cobertura a niveles más desagregados: entidad federal y municipio. En el tercer apartado se realiza una lectura de acuerdo a la estructura por edad, comenzando por el nivel nacional y posteriormente por entidades federales. En la última parte se comparan las estadísticas de defunciones con la información sobre retiros del RE por fallecimiento, con lo cual se pretende dar una idea del nivel de su depuración de acuerdo a este tipo de exclusiones.

  1. FUENTES DE INFORMACIÓN Y ESTRATEGIA DE ANÁLISIS

    El trabajo planteado es en esencia un análisis de consistencia externa del Registro Electoral, la cual implica establecer un contraste que permita la comparación del RE

    con otras fuentes de información alterna, concretamente las referidas a la población y su dinámica demográfica, que aporten referencias sobre su tendencia y algunas de sus variables relevantes, como son las proyecciones y estimaciones de población, los registros de defunciones y los movimientos migratorios. Así pues, para este estudio las fuentes de información principalmente utilizadas son de dos tipos: en primer lugar, obviamente, el propio Registro Electoral, que para este caso corresponde fundamentalmente a los cortes siguientes:

    * Septiembre 2010 (elecciones regionales)

    * Agosto 2011

    * Octubre 2012 (elecciones presidenciales)

    El estudio se basará principalmente en estos tres cortes (2010-2012) para los que contamos con las bases de datos. Eventualmente, cuando el análisis lo determine y dependiendo de la disponibilidad de información, se considerará un lapso de tiempo más amplio (5).

    En segundo lugar, fuentes que dan cuenta del comportamiento de la población, que son básicamente dos: las proyecciones de población y las estadísticas de defunciones. En relación a estas fuentes y su uso, es necesario advertir desde el principio algunas limitaciones que actualmente se tienen en el país y deben ser consideradas en la evaluación que aquí se hace.

    Las proyecciones de población utilizadas en este estudio son las realizadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) con base en el Censo de Población y Vivienda del 2001, por cuanto son las únicas estimaciones oficiales disponibles hasta que se elaboren nuevas proyecciones con base al nuevo censo levantado en el año 2011. Estas proyecciones tienen un margen de error debido a que su base de cálculo ya resulta distante (2001) y no fueron sometidas a proceso alguno de evaluación para verificar su vigencia. De acuerdo con las recomendaciones internacionales las proyecciones de población debieran revisarse a los 5 años de efectuadas, aproximadamente a la mitad del período intercensal, con la finalidad de verificar el cumplimiento de las hipótesis adoptadas respecto a los tres componentes demográficos (fecundidad, mortalidad y migración) a la luz de nuevas informaciones provenientes de encuestas y de los registros. Desafortunadamente, en Venezuela esta práctica de evaluar las proyecciones no se ha instituido, en parte, porque tampoco se ha establecido una periodicidad para la realización de encuestas demográficas que aporten insumos para esa evaluación (6). Además se debe destacar que ese margen de error a nivel nacional puede tener efectos diferenciados según las entidades federales, por cuanto las proyecciones de población son elaboradas a partir del método de las componentes, cuyo procedimiento se basa en proyectar la fecundidad, la mortalidad y la migración tomando en cuenta las tendencias de estas variables en el pasado, para lo cual se requiere disponer de información de calidad. En la medida que las entidades federales ofrezcan restricciones en este sentido las proyecciones de población ofrecerán menor confiabilidad.

    Por otra...

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